lunes, 26 de febrero de 2007

ALGUNOS COMPOSITORES


Bach, Johann Sebastian (1685-1750), organista y compositor alemán del periodo barroco. Fue uno de los más grandes y productivos genios de la música europea.

Bach nació el 21 de marzo de 1685 en Eisenach, Turingia, en el seno de una familia que durante siete generaciones dio origen, al menos, a 53 músicos de importancia, desde Veit Bach hasta Wilhelm Friedrich Ernst Bach. Johann Sebastian recibió sus primeras lecciones musicales de su padre, Johann Ambrosius, que era músico de la ciudad.

En 1707 se casó con María Bárbara Bach, prima segunda suya, y marchó a Mülhausen como organista en la iglesia de San Blasius. Al año siguiente volvió a Weimar como organista y violinista de la corte del duque Wilhelm Ernst. Allí permaneció durante los siete años siguientes, y se convirtió en concertino de la orquesta de la corte en 1714. En Weimar compuso unas 30 cantatas, incluida la conocida cantata de funeral Gottes Zeit ist die allerbeste Zeit (El tiempo de Dios es el mejor), y también compuso obras para órgano y clavicémbalo. Comenzó a viajar por Alemania como virtuoso del órgano y como asesor de organeros.

En 1717 Bach comenzó en un nuevo trabajo, que duró seis años, como maestro de capilla y director de música de cámara en la corte del príncipe Leopoldo de Anhalt-Köthen. Durante este periodo escribió fundamentalmente música profana para conjuntos instrumentales e instrumentos solistas. También compuso libros de música para su mujer e hijos, con el objeto de enseñarles la técnica del teclado y el arte de la música en general. Estos libros incluyen el Clave bien temperado, las Invenciones y el Pequeño libro de órgano.

Un año después de que su primera mujer muriera en 1720, Bach se casó con Ana Magdalena Wilcken, cantante e hija de un músico de la corte que le dio trece hijos, además de los siete que había tenido con su anterior mujer, y lo ayudó en la labor de copiar las partituras de sus obras para los músicos que debían interpretarlas.

Madurez

Bach se trasladó a Leipzig en 1723 y allí permaneció el resto de sus días. Su cargo de director musical y jefe de coro en la iglesia de Santo Tomás y en la escuela eclesiástica de Leipzig no le satisfacía por diversas razones: tenía disputas continuas con los miembros del consejo municipal, y ni ellos ni el pueblo apreciaban su talento musical. Lo veían como a un anciano estirado que se aferraba a formas obsoletas de música. A pesar de ello, las 202 cantatas que nos han quedado de las 295 que compuso en Leipzig todavía se siguen escuchando, mientras que música que entonces parecía novedosa ha quedado en el olvido. La mayoría de las cantatas se inician con una sección de coro y orquesta, a ella sigue una alternancia de recitativos y arias para voces solistas y acompañamiento, y concluyen con un coral basado en un simple himno luterano La música está siempre muy ligada al texto, y lo ennoblece con su expresividad e intensidad espiritual. Entre estas obras destacan la Cantata de la Ascensión y el Oratorio de Navidad, formado este último por seis cantatas. Las Pasiones según san Juan y según san Mateo también están escritas durante el periodo de su estancia en Leipzig, al igual que su magnífica Misa en si menor. Entre las obras para teclado compuestas durante este periodo destacan las famosas Variaciones Goldberg, el segundo libro del Clave bien temperado y el Arte de la fuga, magnífica demostración de su conocimiento contrapuntístico, formada por 16 fugas y cuatro cánones, todos sustentados en el mismo tema. Bach comenzó a quedarse ciego el último año de su vida, y murió el 28 de julio de 1750, después de someterse a una fallida operación ocular.

Maestro del contrapunto

La trascendencia de la música de Bach se debe, en gran parte, al alcance de su intelecto. Es conocido como el maestro supremo del contrapunto. Era capaz de entender y usar cualquier tipo de recurso musical existente en el barroco. Si quería, podía combinar en una misma composición los esquemas rítmicos de las danzas francesas, la dulzura de las melodías italianas y el rebuscado estilo contrapuntístico alemán. Al mismo tiempo, podía escribir para voz y para diversos instrumentos sacando el máximo partido de las propiedades de construcción y afinación de cada uno de ellos.

Su capacidad para explotar y valorar los recursos, estilos y géneros musicales le permitió introducir importantes cambios de lenguaje instrumental. Así por ejemplo, podía tomar una composición italiana para varios instrumentos, como un concerto para violín, y transformarla en una obra para cémbalo solo. Mediante el estudio de intrincadas líneas melódicas, era capaz de reducir la compleja estructura de una fuga a varias voces y adaptarla para un instrumento como el violín o el violonchelo. Los juegos de preguntas y respuestas, y las dispersas texturas de los recitativos operísticos, se pueden encontrar en algunas de sus obras para tecla. La grandeza de Bach no se debió, por supuesto, sólo a su facilidad técnica. Es la expresividad de su música, presente sobre todo en sus trabajos vocales, lo que transporta y transmite su humanidad, y conmueve a quienes la escuchan.

Vivaldi, Antonio (1678-1741), compositor y violinista italiano, el más influyente de su época. Nació el 4 de marzo de 1678 en Venecia, estudió con su padre, violinista en la catedral de San Marcos. Se ordenó sacerdote en 1703, lo llamaban il prete rosso (el cura pelirrojo. A partir de 1713 Vivaldi también trabajó como compositor y empresario de óperas en Venecia y viajaba a Roma, Mantua y otras ciudades para supervisar las representaciones de sus óperas. Hacia 1740 entró al servicio de la corte del emperador Carlos VI en Viena. Falleció en esta ciudad el 28 de julio de 1741.

Composiciones

Vivaldi escribió más de 500 conciertos y 70 sonatas, 45 óperas, música religiosa como el oratorio Juditha triumphans (1716), el Gloria en re (1708), misas y motetes. Sus sonatas instrumentales son más conservadoras que sus conciertos y su música religiosa a menudo refleja el estilo operístico de la época y la alternancia de orquesta y solistas que ayudó a introducir en los conciertos.

Influencia de sus conciertos

Los conciertos de Vivaldi se convirtieron en modelo de su género en toda Europa e influyeron en el estilo de sus contemporáneos, incluso en los de más edad. Más de 300 de sus conciertos están escritos para solista (220 para violín y otros para fagot, violonchelo, oboe y flauta). También escribió concerti grossi, 25 para dos violines y 32 para tres o más instrumentos y algunos son concerti de ripieno (para orquesta sin solistas). Vivaldi, virtuoso del violín que asombraba al auditorio por su técnica, estableció una de las características básicas del concierto de los siglos siguientes: su uso para lucimiento del virtuoso. Sus conciertos para violín también fueron decisivos en la evolución de la ejecución violinística en cuanto a su escritura de cuerdas cruzadas y al desarrollo de una nueva técnica para el manejo del arco.

Vivaldi fue el primer compositor que utilizó de forma coherente el ritornello, que se llegó a imponer en los movimientos rápidos del concierto. El ritornello se repetía en diferentes tonalidades y era interpretado por toda la orquesta.. Sus conciertos para violín opus 8, Las cuatro estaciones, son uno de los primeros ejemplos de música programática que, como gran parte de su música, se caracteriza por ritmos vigorosos y fuertes contrastes.

Händel, Georg Friedrich (1685-1759), compositor alemán, aunque nacionalizado británico. Fue uno de los más grandes compositores de la última etapa barroca. Nació el 24 de febrero de 1685 en Halle, Alemania, Aunque su primer trabajo, a los 17 años, fue como organista de iglesia en Halle, sus gustos musicales no correspondían con ese cargo. En 1703 se trasladó a Hamburgo, el centro operístico de Alemania por aquel entonces. Fue allí donde, en 1704, compuso su primera ópera, Almira, que obtuvo gran éxito al año siguiente. Poco más tarde, insistiendo en su deseo de conseguir prestigio como compositor de ópera, marchó a Italia. Su primera parada fue en Florencia y en la primavera de 1707 viajó a Roma, donde disfrutó del mecenazgo tanto de la nobleza como del clero. En Italia compuso óperas, oratorios y pequeñas cantatas profanas. Su estancia en Italia finalizó con el éxito de su quinta ópera, Agrippina (1709), estrenada en Venecia.

Oratorios

En 1738 retomó la composición operística y en 1741 compuso su última ópera, Deidamia. Durante los años treinta se consagró, en primer lugar, a la composición de oratorios dramáticos en inglés, como Athalia (1733) y Saúl (1739), y en segundo lugar, a obras instrumentales interpretadas junto a los oratorios, entre las que se encuentran algunos de sus más importantes conciertos: los concertos para solistas del opus 4 (1736, cinco para órgano y uno para arpa), y los 12 concerti grossi del opus 6 (1739). En 1742 estrenó en Dublín el oratorio El Mesías, su obra más famosa. Hasta 1751 continuó componiendo oratorios, entre los que se incluyen obras maestras como Sansón (1743) y Salomón (1749); fue entonces cuando su vista comenzó a fallar. Murió en Londres el 14 de abril de 1759; la última representación musical que escuchó fue El Mesías, el 6 de abril de ese mismo año.

Albinoni, Tomaso (1671-1750), compositor y violinista italiano conocido por su música instrumental. Nació y vivió en Venecia, donde compuso la mayor parte de sus cerca de 50 óperas. Johann Sebastian Bach admiraba sus obras instrumentales, algunas de las cuales todavía se interpretan con frecuencia. Entre ellas hay que destacar las sonatas en trío, los conciertos para uno y dos oboes, y el concierto de 1710 para violín y orquesta.

Corelli, Arcangelo (1653-1713), compositor y violinista italiano cuyo estilo interpretativo sentó las bases para la técnica violinística de los siglos XVIII y XIX. También su música de cámara influyó de una forma decisiva en la posterioridad. Nació en Fusignano, estudió cerca de Bolonia y, a partir de 1675, se estableció en Roma. Allí sus mecenas fueron la reina Cristina de Suecia y, a partir de 1690, el cardenal Pietro Ottoboni. Después de las de Franz Joseph Haydn, las obras de Corelli fueron las más publicadas y reeditadas de su tiempo. Fue el primer compositor que ganó prestigio internacional sólo con su música instrumental. Muchos elementos de su estilo se encuentran en la música del siglo XVIII; sus obras están consideradas como los primeros ejemplos del nuevo sistema tonal que se estaba desarrollando, basado en tonalidades mayores y menores. Como virtuoso de su tiempo, fue maestro de varios compositores y violinistas importantes del siglo XVIII, entre ellos el italiano Francesco Geminiani. Su música de cámara incluye cuatro colecciones de sonatas en trío (op.1-4), doce sonatas (op.5) para violín solo y continuo (en este caso, violonchelo y clavicémbalo; la última de ellas contiene las famosas variaciones La Follia) y doce concerti grossi (op.6), algunos de los primeros ejemplos que se publicaron del género.[1]

Couperin, François (1668-1733), llamado Le Grand (el grande), miembro de una ilustre familia que dio cinco generaciones de músicos. Compositor, clavecinista y organista francés, cuyas obras destacan dentro de la música francesa del periodo barroco.

François, sobrino de Louis Couperin, nació en París el 10 de noviembre de 1668. Su padre, Charles, heredó de Louis el puesto de organista en la iglesia de San Gervais de París (puesto que perteneció a la familia Couperin hasta 1826). Charles murió en 1679 y a François se le educó para ocupar su puesto; a los diecisiete años comenzó a trabajar y varios años más tarde también fue organista de la capilla real y director de música de la corte de Luis XIV. Sus cuatro volúmenes de música para clavecín (, contienen grupos de pequeñas piezas elegantes, satíricas o profundas, basadas por lo general en ritmos de danza. Su tratado El arte de tocar el clavecín (1716-1717) es un documento imprescindible sobre la técnica de teclado del siglo XVIII.

Couperin introdujo en Francia la sonata para trío, aunque desarrolló este género italiano con un tratamiento típicamente francés en la melodía y la ornamentación. De su obra destaca la colección Les nations (1726) y los doce conciertos para clavecín e instrumentos (1714-1724). Entre su música religiosa son de destacar las tres Leçons ténèbres (1714-1715), para voces solistas, órgano es instrumentos. Sus misas para órgano se encuentran entre las mejores partituras de la música francesa barroca para ese instrumento.

Couperin murió el 12 de septiembre de 1733, en París.

Rameau, Jean Philippe (1683-1764), compositor francés, uno de los principales del siglo XVIII, y eminente teórico musical. Nació en Dijon, donde su padre trabajaba como organista de la catedral. Se dice que a los 7 años podía leer cualquier pieza de música para clave. Viajó a Italia a los 18 años; a su vuelta a Francia trabajó como organista en diferentes ciudades, sobre todo en Clermont-Ferrand, donde permaneció hasta 1722, año en que escribió su Tratado de armonía, la obra que constituye la primera gran síntesis de la armonía. Sus primeras composiciones incluyen piezas de teatro, música sacra y música para clavicémbalo.

En 1731 fue nombrado director de la orquesta privada de un rico financiero y mecenas musical, Jean Jacques de la Pouplinière, lo que le permitió dedicarse a la ópera. Entre las 30 óperas de Rameau se encuentran obras maestras del teatro lírico francés como las tragedias Hipólito y Aricia (1733), Cástor y Pólux (1737), Dárdano (versiones de 1739 y 1744) y Zoroastro (1749), las óperas-ballets Las Indias galantes (1735), Las fiestas de Hebé (1739) y La princesa de Navarra (1745), así como la comedia Platea (1745). Tanto su orquestación como su forma de utilizar la armonía para conseguir efectos dramáticos son intensas e innovadoras. Rameau se vio involucrado en diferentes polémicas cuando su música fue atacada primero por entusiastas de Jean Baptiste Lully, que pensaban que su obra moderna traicionaba el legado de este compositor, y más tarde en la década de 1750 por los modernistas como Jean-Jacques Rousseau, que defendían la ópera italiana de Gian Battista Pergolesi.

Sus Piezas de clave en forma de concierto (1741) para dos violines y clavicémbalo se encuentran entre las primeras obras que confieren al teclado un papel solista en lugar de limitarlo al acompañamiento.

Los libros teóricos de Rameau, que él consideraba su producción más importante, sistematizan las prácticas armónicas de los 100 años anteriores a él y los conceptos teóricos codificados que han seguido siendo básicos para la armonía europea hasta 1900. Todo ello le ha valido el sobrenombre de el Descartes de la música. Rameau falleció el 12 de septiembre de 1764 en París.

Tartini, Giuseppe (1692-1770), violinista y compositor italiano. Nació en Pirano, Istria (actualmente Piran, Eslovenia). Estudió en Asís y en 1721 fue nombrado concertino y director de la orquesta de la iglesia de san Antonio de Padua. En 1728 fundó una escuela de violín en esa misma ciudad. Tartini está considerado como uno de los grandes genios del violín. Se le adjudica el descubrimiento compartido del fenómeno acústico de la combinación tonal al observar que, cuando se producen simultáneamente dos notas y se mantienen durante un tiempo, se percibe una tercera nota. Este fenómeno acústico, el tercer sonido o tono resultante se denomina también sonido diferencial o sonido de Tartini. También desarrolló una nueva técnica de manejo del arco todavía vigente e introdujo mejoras en las cuerdas. Tartini compuso alrededor de 150 conciertos y 100 sonatas para violín, de las cuales la más conocida es su obra póstuma Il trillo del diavolo que imita al diablo tocando el violín que había imaginado en sueños. De entre sus diferentes tratados teóricos destaca Tratado de música según la verdadera ciencia de la armonía (1754). Murió en Padua.

Telemann, Georg Philipp (1681-1767), compositor alemán cuya obra amplísima es característica de la transición entre el barroco y comienzos del clasicismo. Nació en Magdeburgo, Prusia, de padre pastor luterano.

Telemann está considerado como uno de los compositores más fecundos de su época y su estilo representa la transición entre el barroco (Johann Sebastian Bach) y el clasicismo (Carl Philipp Emanuel Bach o Christoph Willibald Gluck). Supo combinar con maestría el contrapunto barroco convencional con la alegría italiana de sus melodías y la riqueza de la orquestación francesa.

Telemann, autor de 40 óperas, 44 pasiones, 12 ciclos anuales de cantatas, múltiples oratorios, numerosas canciones y gran cantidad de música instrumental, por ejemplo, 600 oberturas, fue uno de los compositores de mayor éxito de su época. Sin embargo, a su muerte su música cayó en el olvido hasta que en la década de 1930 se comenzaron a realizar grabaciones de gran parte de su producción. Actualmente su música forma parte del repertorio habitual de las salas de concierto.

Pergolesi, Giovanni Battista (1710-1736), compositor italiano. Nació en Iesi, cerca de Ancona, y estudió en el Conservatorio de Nápoles. Su primera obra importante fue el oratorio La conversión de san Guillermo de Aquitania (1731). Dos años después compuso La serva padrona, ópera cómica considerada hoy como su obra maestra y que se convirtió en modelo de ópera cómica breve. En 1734 Pergolesi fue nombrado director del coro de la iglesia del Loreto, pero enfermó de tuberculosis y tuvo que retirarse a Pozzuoli. Entre las obras de sus dos últimos años cabe destacar un Stabat Mater (1736), considerada su mejor obra para coro y orquesta. Compuso asimismo gran cantidad de música religiosa, un concierto para violín y música de cámara. Las melodías de Pergolesi, bellas y de un claro fraseo, contribuyeron a crear el estilo preclásico. Tras su muerte a los 26 años, su música se hizo tan popular que los editores acabaron atribuyéndole muchas obras de otros compositores. En 1919 Ígor Strawinski basó su ballet Pulcinella (París, 1920) en la obra de Pergolesi.